Una vida dedicada a la educación, Nigel Bell

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Nigel Bell ha llegado a la edad de la jubilación y aún ama lo que hace para mantenerse en la oficina. Él es profesor de contaminación ambiental en el Imperial College de Londres, Inglaterra. Por más de 40 años ha dirigido uno de los mejores programas de maestría en ciencias ambientales del Reino Unido, quizá lo digo porque soy egresada del mismo. Nigel ha visto a más de 2,600 estudiantes graduarse como Maestros en Ciencias y presume conocerlos a todos por su nombre. Se ha convertido en el nexo de diferentes generaciones de ambientalistas que están trabajando duramente en proteger los recursos naturales del planeta.

Estoy platicando con Nigel en su oficina que está adjunta al área común de estudiantes de maestría. Definitivamente Nigel no es un académico que se aisla en una torre de marfil. “Me encanta estar en el centro de las cosas, donde están los estudiantes”.

Cuando en 1977 ingresaron los primeros estudiantes al curso de posgrado se reconoció que la solución a los problemas ambientales requería un acercamiento multidisciplinario en vez de uno basado solamente en ciencia y tecnología. Las ciencias sociales como la gestión ambiental, el derecho, la política y la economía son críticas. “Era realmente una herejía en aquellos tiempos porque el Imperial College era solo ciencia e ingeniería”, comenta Nigel. El curso consideró a especialistas que eran marginados frecuentemente dentro de sus propios departamentos dado su interés en el ambiente. El área de investigación que le interesaba, y sigue interesando, a Nigel es la influencia de la contaminación en las plantas. Antes había formado parte del departamento de Botánica del colegio pero le atraía la posibilidad de trabajar con personas de otras disciplinas interesadas en los problemas ambientales.

Hasta hoy, una de las razones por la que los estudiantes de este programa son tan efectivos en abordar los temas ambientales es debido al entusiasmo de Nigel por crear redes a través de de diferentes disciplinas y ocupaciones. Los problemas ambientales son tan complejos que estos vínculos resultan esenciales. Tomemos como ejemplo las soluciones encontradas a fines de la década de los 80’s sobre el agotamiento del ozono estratosférico. Fue necesario que científicos, políticos, abogados, negociadores, fabricantes, comerciantes y consumidores trabajaran juntos para retirar paulatinamente los gases de cloro-fluoro-carbono (CFC’s). Nigel y sus colegas están educando en muchas áreas para resolver los problemas más inextricables que enfrentamos.

Nigel está evidentemente orgulloso del “éxito devastador” de sus ex-estudiantes en un amplio rango de ocupaciones, todos llevando con ellos sus habilidades ambientales. “Cuando comenzó el curso no sabíamos que tipo de empleos iban a encontrar, no había muchos trabajos verdaderamente ambientales y la mayoría estaban en el sector público.” A fines de los 80’s el sector privado comenzó a mostrar un interés en los temas ambientales y la legislación europea empezó a impulsar las cosas. Actualmente, el 40% de los estudiantes entran a trabajar a empresas de consultoría: ambiental, energía, administración de carbono, ingeniería, etc.

Esta vez fui a platicar con Nigel porque quiero explorar uno de los retos más increíbles de nuestra generación: el cambio climático. El cambio climático es hoy un elemento importante del programa de estudios, de acuerdo al Profesor Bell cada año 20 estudiantes egresados se dedican específicamente a este problema: se vuelven traders de carbono o trabajan en ONG’s y consultorías relacionadas con energía. “El cambio climático es infernalmente importante”, confirma Nigel pero luego me previene: “el conflicto es que no es el único problema. La sobrepoblación y el consumismo son igualmente importantes”.

Me pregunto cuál piensa este hombre, quien probablemente ha influenciado a más gente que quiere hacer la diferencia que cualquiera de nosotros, que sea la mejor manera de que un individuo tenga un impacto. “Ve directo al corazón. Pienso que se puede discutir que la solución a los problemas ambientales más importantes del mundo recae en el egoismo de las grandes empresas. Tienes que ser capaz de hablar el lenguaje de la comunidad empresarial y financiera.”

En lo personal, me ha tocado intentar cambiar cosas desde adentro de la compañía petrolera Shell International, muy difícil pero espero que haya más graduados de esta maestría allá afuera que tengan más éxito que yo.

AUTOR Fran Monks

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