Peter Gabriel, puente musical entre nuestros mundos

peter gabriel

Conocido por su trabajo a mediados de los 70’s con la banda Genesis y por su centelleante carrera solista a partir de finales de esa década, el nombre de Peter Gabriel resulta una figura indispensable para entender nuestro mundo mediático y altamente comunicado.

Resulta interesante observar que el peso de tener un nombre icónico dentro del medio musical y del espectáculo a lo largo de tres décadas, paradójicamente, ha impulsado a este hombre a desarrollarse en tan diversos ámbitos que nos dibuja a un artista comprometido con su entorno a plenitud y liberador de barreras.

Nacido dentro de una familia de clase obrera en el meridiano territorio inglés, Gabriel inició su vida dentro de una dicotomía entre la ferviente lucha por la subsistencia de un país en posguerra y la apertura de conciencia del post imperio británico y su relación con sus ex colonias. Estas condiciones sin duda fueron claves en su interés cada vez más creciente en la otredad de las culturas no anglo sajonas, y muestra de ello es que podemos trazar desde el inicio de su carrera solista una sonoridad profusamente llena de curiosidad de los ambientes árabes y africanos.

Pero sin duda Gabriel no es un artista común con un interés pasajero sino que a través de su trabajo e interrelación con diversos personajes de la música de otras latitudes, manifiesta profundos cuestionamientos sobre los intercambios en la música y las artes en general y sus cargas emotivas, sociales y culturales.

Es en dicha etapa donde Peter Gabriel se asume no solamente como un dinámico crisol sonoro al involucrarse con proyectos de reconocidos artistas como Nusrat Fateh Ali-Khan y Ravi Shankar, sino que toma las riendas propositivas y decide fundar su sello Real World a la par del festival anual WOMAD (World of Music and Arts). Esta decisión a mediados de los 80’s lo involucra lentamente en proyectos de alcance global como Amnistía Internacional, piedra angular de la defensa de los derechos humanos. Es tal su proyección que, al poco tiempo, es nombrado embajador de los derechos humanos.

Tras dos décadas de haberse involucrado en actividades que van desde el profundo compromiso social hasta la protección de los derechos de autor en la música, no deja de sorprendernos con esa peculiar hambre de nuevos proyectos. El más reciente es muestra de un gesto de conciliación depositaria de un vasto sentido común ante las necesidades del mundo actual. En el año 2005 fundó un consejo de ancianos, The Elders, que tiene como función reunir a líderes mundiales para guiar y apoyar nuestra “aldea global”. La inspiración surge de los ancianos de los pueblos que tienen la confianza de la gente para resolver conflictos en sus comunidades. Algunas de las personalidades son Gro Harlem Brundtland, Nelson Mandela, Fernando Henrique Cardoso, Mary Robinson y Kofi Annan, entre otros. Peter Gabriel, un ícono y marca a la vez, se asoma en todo momento como un agente de cambio que con sus acciones nos demuestra una faceta más trascendental y benéficamente pujante de lo que significa ser un hombre globalizado en busca de valores profundos y equidad en pleno siglo 21.

FOTOS Flashbak y The Elders

Este artículo fue publicado originalmente en Reconecta 02 (primavera 09).

Adrián Peña

Arquitecto melómano y admirador de la naturaleza. Viaja en cada trayecto que hace por el placer de encontrar nuevas experiencias, especialmente en aquellas dónde el color de la naturaleza invada el paisaje. Se inspira en el sonido para crear espacios internos, que transmite a través de escritos, objetos y pláticas de café. Deliberadamente crítico sin perder la pizca de ingenuidad que ronda su aura.

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