Jorge Hank: preso como sus animales

Jorge Hank

El empresario y ex alcalde de Tijuana Jorge Hank Rhon está internado en la cárcel de Tecate tras ser acusado de acopio de armas por la Procuraduría General de la República (PGR). Entre otras cosas, los militares dicen que encontraron 88 armas, 49 de uso exclusivo del Ejército.

Mucho se habla de este político, entre otras cosas de su “vicio”, como él lo llama, por los animales.  “Llevo en mí algo de sangre animal”, declara, como si él no fuera un animal más… y lo es, sólo que de una especie distinta y que debería estar en vías de extinción: la de los traficantes de animales.

Hace muchos años en una entrevista afirmó: “me preocupan mucho más los animales que los humanos. Así que cuido a los animales”. En su esquizofrenia moral considera que tener una plaza de toros, un hipódromo y un zoológico privado con alrededor de 20 mil animales, es cuidarlos.

Muchos de ellos se encuentran enjaulados en los patios posteriores del hipódromo, donde pasan inadvertidos para los tijuaneneses. Una vez al año, Hank Rohn aloja a una raza especial y hace que su cría privada de monos miniatura monte a sus galgos como jockeys.

A la entrada del hipódromo de Agua Caliente hay jaulas con osos borrachos y tigres letárgicos que apestan a heces y orina rancia. Cuenta con un extenso aviario y una serie de establos, donde camellos y llamas caminan en círculos. También hay leones, jaguares, pumas, osos grises, avestruces y tigres de bengala blancos. En el mundo sólo existen 500 tigres blancos y Hank tiene tres de ellos. Cuenta con  una colección de aproximadamente 400 perros xolos y posee 600 caballos.

En 1991, un cachorro de tigre blanco que nació en el zoológico de Hank fue encontrado por agentes aduanales en el asiento trasero de su Mercedes-Benz, cuando regresaba a Tijuana de Estados Unidos. Hank no estaba en el automóvil y alegó no tener conocimiento de la visita de ese animal, a pesar de lo cual recibió una multa de 25 mil dólares por la posesión y contrabando de una especie en peligro de extinción.

En 1989, uno de los cheetas de Hank escapó del zoológico y fue atropellado por una pickup en las calles de Tijuana. Antes de que la policía apareciera en la escena del crimen, el animal lesionado fue furtivamente regresado al zoológico por los guardias del empresario.

Por si fuera poco privarlos de su libertad, Hank consume un tequila “muy especial”, fermentado con penes de león, tigre y perro. Lo adereza con cuerno de venado, piel de oso, víboras de cascabel y alacranes. “Me da mucha vitalidad. Lo tomo casi diario”, comentó orgulloso en una entrevista, cuando hacía campaña para la presidencia municipal de Tijuana.

Se rumora que la cadena de tiendas +Kota, responsable de muchos casos de tráfico ilegal de especies, y donde por cierto, los animales viven en pésimas condiciones, es uno de los negocios de Hank Rhon.

Un personaje como este no debería ser juzgado únicamente por la posesión de armas y por todo su pasado y presente político, sino que las autoridades competentes deberían tomar cartas en el asunto de la posesión de estos animales, muchos de los cuales seguramente fueron adquiridos de manera ilegal.

Ahora Hank está tras las rejas y espero la suya sea una celda estrecha y pueda ponerse en el lugar de los animales que dice cuidar. Por el bien de los animales y de nuestro país, deseo también que los celadores lo cuiden por mucho tiempo.

Leonora Esquivel Frías

Presidente de AnimaNaturalis Internacional, organización hispanoamericana de Derechos para los Animales. Doctora en Ética Ambiental. Vegana: No come nada que haya tenido madre. Ganadora del Premio a la Sustentabilidad 2011 en la categoría Activista. www.AnimaNaturalis.org www.facebook.com/LeonoraEsquivel Twitter @leonoraesquivel

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