Ahora, ¿qué sigue?

que sigue

A 3 meses del desastre, la percepción de que la gente no tiene la obligación de hacer nada porque están lejos o porque el derrame es demasiado grande para ser resuelto por simples mortales, es parte de cómo se transmite la información en lo medios comerciales. Peor aún, como se supone que ya se cerró la llave, ya se paró el derrame y ya. Pero, ¿y las secuelas?

¿Qué es lo que pasa en el ser humano que cuando percibe que algo está lejos, cree que no le afecta, no asume ni siente responsabilidad alguna en lo ocurrido? Siendo que se han derramado millones de litros de petróleo bajo nuestras narices, nadie tiene la mínima sensibilidad de hacer algo, tomando en cuenta que todos somos usuarios del petróleo en cualquiera de sus formas, colores y sabores, venga de donde venga.

Pero, mis dudas sobre esta pasividad son aún mayores dentro de 2 sectores en particular: el gubernamental y el pesquero.

Comencemos con el gobierno.
La SEMARNAT ha dicho que pedirá compensación a BP una vez que llegue el petróleo a las costas mexicanas, pero, ¡esto ya sucedió hace semanas! Tanto en las costas de Tamaulipas, como una “falsa” alarma en la isla Holbox en Quintana Roo.

Con estas llamadas de atención y falsas alarmas ¿Dónde está un verdadero plan de acción del gobierno que incluya un análisis del impacto a largo plazo en el Golfo? ¿El gobierno Mexicano también asumirá una pasividad similar a la del gobierno estadounidense ante el poder de BP? BP tiene más poder sobre la zona afectada y sobre las leyes estadounidenses que el mismo gobierno y los ciudadanos. Bueno, según esto si hay plan de acción, pero Elvira Quesada mencionó hace ya casi un mes que en realidad no están “atendiendo un impacto real, ni tangible ni inmediato”…

¿Todo este rollo no es real? ¡Buenísimo plan de acción eh! En este mismo boletín de prensa, Elvira Quesada menciona que el gobierno Mexicano está considerando pedirle a BP 20 millones de dólares para lidiar con los daños. ¿QUÉ? ¿20 millones!? Eso no es ni 12 horas de ganancias de BP en lo que fue el 2009 y ni la pequeñísima parte de los 4 mil millones que el desastre ya costó en EUA. ¿Para que van a alcanzar esos 20 millones? La otra opción del gobierno es llevar el caso a los tribunales correspondientes, pero al final eso sería una decisión del Presidente de la República. Pero, ¿los mexicanos no podemos opinar? ¡No lo hacemos porque no queremos! La verdad, el plan de acción de la SEMARNAT está muy lejos de la realidad. Si con fauna como la tortuga Lora, piensan que el impacto podría ser de hasta 40 años ¿cómo es que se les ocurre pedir solo 20 millones de dólares? ¿No se supone que el Golfo es un sistema abierto, que una vez afectado en una parte, es afectado en todo? ¿La ecología de la zona solo será afectada donde está el petróleo? ¡Por supuesto que no!

Sigamos con el sector pesquero. De acuerdo a las estimaciones, el petróleo puede llegar a costas mexicanas desde mediados de agosto y no parece que las organizaciones pesqueras se estén preparando para ello ¿El sector pesquero no se unirá a un proceso de demanda y compensación por parte de BP en caso de ver petróleo en las costas?

Por supuesto que deben de estar preocupados, pero, ¿por qué no se oye ningún llamado de su parte para exigir acciones concretas al gobierno mexicano antes de que llegue el petróleo? Y todavía más importante, ¿qué van a hacer los pescadores para tratar de evitar afecte su forma de vida? Los pescadores locales mexicanos deberían estar preparándose para lo peor, lo mejor para lograrlo es comenzar a organizarse. Aunque BP detenga la fuga, el petróleo que ya se fugó tendrá consecuencias a corto, mediano y largo plazo.
Cuando hablo de organizarse no me refiero a que detengan el petróleo si llega a las costas, organizarse significa planear cómo van a demandar una compensación por parte de BP. ¿Van a esperarse a que lo haga la SEMARNAT? Los impactos van a llegar, llegue el petróleo o no,  ya se afectó el balance ecosistémico del Golfo tanto por el petróleo como por los dispersantes químicos que se utilizaron para esconder el derrame en el fondo del mar.

Si hay alguien en este planeta que puede ser una fuerte voz en contra de BP son las comunidades pesqueras mexicanas organizadas. Ahora, si no pasa nada, como dice la SEMARNAT, pues no pasa nada y que buena onda, total, México es el país del “no pasa nada, y si pasa, no pasa nada”. Pero si sí pasa, entonces tendremos mucho que lamentar por la fauna, la flora y las comunidades costeras que sufrirán por muchos años, como ya lo están viviendo las comunidades en el lado estadounidense del Golfo.

¿Cuánto nos va a pagar BP a los Mexicanos?
Originalmente, BP solo quería pagar en total 75 millones de dólares, es decir, un poco menos de 2 días de ganancias de UN solo año. Pero ahora ya son 4 mil millones de dólares que se han gastado, y solo 165 millones de dólares en compensaciones a pequeños negocios. La transnacional ya abrió un fondo de rescate de 20 mil millones de dólares. Lo que no está claro, es quién los va a manejar, a qué se va a dirigir y cómo se van a reportar los resultados de estos gastos. Pero lo que sí, es que el gobierno de EUA ya por lo menos tiene ese fondo porque lo pelearon.

Además ¿cómo se le cobra a una transnacional la muerte de millones de animales como el tiburón ballena? ¿o el impacto a la tortuga Lora? ¿No creen que los pescadores Mexicanos podrían pedir compensación por los años de pérdidas que podrían tener? ¿Alguien en México está monitoreando la presencia de dispersantes tóxicos en los productos pesqueros?

AUTOR Carlos García-Robles

FOTO Crystl

Carlos García-Robles

Licenciado en Relaciones Internacionales por la UNAM y Maestro en Planeación Ambiental por la Universidad de Roskilde en Dinamarca. Fue coordinador nacional de GYAN México, es actualmente coordinador de diversos proyectos en Amigos de la Tierra Dinamarca e imparte clases sobre energías renovables y sustentabilidad en Dinamarca. Además es guitarrista en varias bandas de heavy metal. Carlos escribe principalmente en la columna Desde el Frente de Reconecta.

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